Comuniones ·
Reportaje de comunión en Guardamar: la sesión de Yeray
Yeray llegó con ganas de moverse y mucha energía. Preparamos un reportaje que le permitiera participar, proponer ideas y disfrutar, combinando los primeros retratos en estudio con una sesión en exteriores en Guardamar.

Hacerle partícipe desde el principio
Comenzamos en el estudio, acompañando a Yeray con indicaciones sencillas para los retratos. De vez en cuando le enseñábamos las fotografías en la cámara: ver el resultado le ayudó a interesarse por lo que estábamos haciendo.
La idea era que se sintiera parte de la sesión. Escuchar sus propuestas y darle un papel activo nos permitió trabajar con su energía y conseguir imágenes que reflejaran su personalidad.
Espacio para moverse en Guardamar
Al salir al exterior pudimos cambiar el ritmo. Los espacios naturales de Guardamar, con árboles, arena y zonas abiertas, nos dieron margen para caminar, explorar y hacer fotografías en movimiento.
Yeray también eligió algunos rincones para posar. Una piedra donde sentarse o un lugar que le llamaba la atención se convertían en una oportunidad para hacer una foto desde su propia iniciativa.
Terminamos junto al mar
La playa de Guardamar aportó otro ambiente al reportaje. Aprovechamos la arena, el agua y la luz del atardecer para completar la sesión con fotografías más espontáneas.
El recorrido reunió así los retratos del estudio y los momentos en exteriores, con distintas composiciones y un hilo común: que Yeray pudiera disfrutar siendo él mismo.
Cada niño necesita su propia forma de vivir la sesión
En este reportaje funcionó especialmente bien combinar movimiento y participación. La preparación y el ritmo de cada sesión se adaptan a la familia y a cómo se siente el niño delante de la cámara.
Si os gustaría preparar un reportaje de comunión en Guardamar, podemos hablar de las opciones de estudio y exteriores y valorar juntos el recorrido que mejor encaje con vuestra idea.

























